Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa llamada de Beatriz llegó a las nueve de la mañana del viernes, con una voz que Ximena no le había escuchado nunca en todos los años que se conocían: no la voz contenida de los primeros meses después de Roberto, ni la voz progresivamente más libre de los meses siguientes, sino una voz que tenía la calidad específica de alg







