Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz de la mañana apenas comenzaba a filtrarse entre los rascacielos de Reforma cuando Mónica depositó el documento sobre el escritorio de ébano con una reverencia que bordeaba lo ceremonial. El papel amarillento contrastaba violentamente con la superficie pulida, como si sesenta y tres años de historia corporativa hubieran irrumpido sin invitación en el presente.







