Mundo ficciónIniciar sesiónEl martes que precedió a la presentación fue exactamente lo que Sebastián había prometido que sería: el cuarto de trabajo de Ximena sin interrupciones desde las ocho de la mañana hasta las siete de la tarde, con el café que aparecía periódicamente sobre el escritorio con ese gesto automático de quien sabe que el café es la única i







