La noticia sobre Richard Fontaine rompió el silencio del laboratorio como una daga envenenada. Sin embargo, por primera vez desde que comenzó esta pesadilla, Cassandra no sintió ese familiar escalofrío de terror. La máscara de hipocresía de Iván finalmente se había desprendido, revelando el rostro retorcido que se escondía debajo.
Mientras Sebastián ajustaba cuentas con Iván con su característico estilo tempestuoso, Cassandra se quedó a su lado, con la mirada gélida. Estudió los documentos legal