La mañana llegó con un aire inquieto, aunque el sol brillaba alto y el cielo estaba despejado. Nyxara se había despertado temprano, mucho antes de que la ciudad comenzara a moverse, mucho antes de que los sonidos cotidianos llenaran las calles. Había pasado la noche en vela. Había esperado. Había intentado convencerse de que cuando Vaelior regresara, tendría una explicación que pudiera disipar la duda que se había instalado en su pecho desde la madrugada.
Pero cuando la puerta finalmente se abr