Alexa Castro de Fernández
No podemos justificar lo injustificable, todo marchaba genial en nuestra empresa, no nos dimos cuenta de lo que venía…
Estábamos perdidos en la emoción que causo el descubrimiento de nuestras bebes, por su parte José Luis en una situación similar con su sobrino, y no pudimos percatarnos que había alguien interesado en saquearnos.
—Señor, el gerente del banco nacional lo está llamando. — Me dice mi nueva asistente.
—Comuníquelo por favor. — Respondo, extrañado, mientras