Alexa
—Le dije que no podía entrar. — Chilla la secretaria, respirando agitada, obviamente preocupada por su nuevo empleo.
—Tienes que ayudarla, se va a morir si no lo hace. — Lloriquea impotente la mujer mientras es sacada cargada por los dos gorilas que cuidan las instalaciones del edificio, no hago nada por ella en ese momento, ¡me quede paralizada!.
—Armando no reacciona, no hace nada por ayudarla.
—Ayúdela si pudiera, daría mi vida por ella. — Solloza la mujer desde lejos,m esta desesp