Armando.
Todos los días me siento a comer en la mesa al lado de mi esposa, pero ella tiene dos lados al otro lado se sienta Leo, que coquetea con ella al igual que yo
Esa situación me molesta pero ha ocurrido por mi culpa, si no la hubiese enviado a Francia, jamás habría conocido a imbécil ese, luego de dos semanas de terapia comencé a mover mis piernas.
Hay un dicho que dice “en la guerra y en el amor todo se vale” no puedo atacar de manera frontal a “Leo” ya que eso me haría quedar mal con