Armando Fernández
Salgo de la casa, hecho una furia al ver como Alexa entro a su habitación con su “novio”, no puedo permitir un acercamiento entre ellos.
Desde que ella llego a la casa solo yo tengo derecho a tocarla, ¡es mi m*****a esposa!, no permitiré que este con un amante en la casa.
Si antes no la toque fue por estúpido, pero ella es mi esposa, por lo tanto no voy a permitir que otro hombre le vuelva a poner una mano encima, ¡Pero está en la habitación con él tal Leo!
Subo a mi auto y