Capítulo 81: La trampa perfecta
Ariadne se giró tan rápido que casi pierde el equilibrio. Su corazón, que ya latía acelerado por haberse colado en el estudio, dio un vuelco tan violento que pensó que iba a salirse de su pecho.
En la puerta estaban Arthur y Ashley.
Arthur con los ojos grises clavados en ella con una mezcla de desprecio y satisfacción. Ashley a su lado, con una expresión de falsa preocupación que Ariadne ya conocía demasiado bien.
Detrás de ellos, asomándose por el pasillo, alcan