Capítulo 71: La calma antes de la tormenta
La noche avanzaba y la fiesta seguía su curso. Las copas se vaciaban y se llenaban una y otra vez, la música sonaba sin pausa, las risas flotaban en el aire como globos de colores que nadie quería que estallaran. Todo era perfecto y falso.
Ariadne permanecía al lado de Damián, sonriendo cuando había que sonreír, asintiendo cuando había que asentir, respondiendo con frases hechas cuando alguien se dirigía a ella. Pero su mente no estaba allí. Su mente e