Capítulo 52: Nunca lo he necesitado
Se acercó con el corazón en un puño y tomó la carpeta, no se demoró entonces la abrió.
Allí estaban. Los borradores finales del acuerdo Nakamura-Cox. Cientos de páginas llenas de cláusulas, cifras, diagramas. El sello rojo de "CONFIDENCIAL" en la primera página.
Lo había encontrado.
Sacó su teléfono con manos temblorosas y comenzó a fotografiar. Página tras página, igual que en el penthouse, pero esta vez con más cuidado y rapidez. El sudor le corría por la