Capítulo 101: No sabe lo de mi embarazo
Damián no respondió. Se giró hacia la cortina y la apartó con un movimiento brusco.
Ariadne estaba recostada en la camilla con los ojos cerrados. Tenía el brazo apoyado sobre el vientre y la respiración era pausada. La vía que le habían colocado antes ya no estaba. Solo un pedazo de gasa en el dorso de la mano, con un adhesivo que la mantenía sujeta. Su piel estaba más pálida de lo que recordaba. Las ojeras que ya tenía antes ahora parecían más profund