Capítulo 101
—¿Estas ... Bromeando?
Ana abre los ojos, sabe que la marca es un lazo único, y que en tiempos actuales está mal visto.
—¿No me lo permites? —Sergio saca sus colmillos, relame sus labios, y se acerca al cuello de Ana.
Ella suspira, las caricias de Sergio la hacen humedecer, el lobo mete su mano hasta su intimidad.
—Marcame
Ana lo dice en una voz tenue, pero con un deseo incontenible, es como si Sergio fuera una llamarada de deseo que ella no puede controlar.
El lobo se aleja, sonrí