Capítulo 7: Fuego y piel.
NARRADOR
La habitación parecía tener vida junto a ellos.
El aire estaba cargado de deseo, de una tensión que se filtraba por la piel y aceleraba los latidos. Elías no pronunció una sola palabra. Su mirada estaba clavada en Carolina, intensa, salvaje, como si quisiera devorarla con los ojos. Ella, con los labios entreabiertos y la piel erizada, supo que el momento había llegado.
Se acercó a él con pasos lentos, felinos, como si cada movimiento fuera parte de un antiguo ritual. Sus caderas se mec