Capítulo 48: Mi refugio.
POV CAROLINA.
Deje aquel horrible lugar con la convicción que todo mi dolor se quedaría enterrado junto a él, aquel hombre que una vez ame y luego me vendió como mercancía, aquel que con mentiras me llevo a vivir en un infierno que no merecía, pero verlo suplicar y llorar, me liberó de esa cadena invisible que una vez el mismo me dejo y que ahora me podía quitar.
Se dice que después de la tormenta llega la calma, pero para mí, esa calma era como un respiro maniatado entre tormentas. Un obsequio