Capítulo 25: REVIVIENDO LA PESADILLA.
NARRADOR.
Los días posteriores al ataque parecían un gran retroceso para Carolina. Elías regresó de Rusia y la encontró en la cama, temblando como si todo su mundo se hubiese caído. Desde esa noche, dejó de hablar. No quería comer, no deseaba salir, y ni siquiera permitió que el personal entrara a limpiar su habitación. Cerró las cortinas, apagó las luces y transformó su amplia suite en una especie de prisión elegida por ella, como si esa reclusión fuera su único lugar seguro.
Elías, angustiado