PUNTO DE VISTA DE EMBER
Cuando salgo de la cabaña de las chicas con Rayana y Queenie a mi lado, Rayana está en pleno monólogo sobre el caribú que planea devorar en la cena —algo sobre hundir sus dientes en una carne tierna y perfectamente sellada que roza el orgasmo— y estoy escuchando a medias, observando a medias la propiedad, cuando veo a Knox.
Está de pie frente a su cabaña con Nathaniel, los dos enfrascados en una conversación, con las cabezas juntas, como hacen los hombres cuando hablan d