PUNTO DE VISTA DE EMBER
No estoy pensando. No puedo pensar. Solo existe la necesidad imperiosa de ser suya, completa, permanentemente, en todos los sentidos posibles.
El ritmo de Knox tartamudea.
Siento su boca en mi garganta, caliente y abierta, sus colmillos extendidos presionando contra ese punto sagrado donde mi pulso late con fuerza bajo la piel fina. Está justo ahí. A punto de poseerme.
Y entonces se aparta bruscamente con un gruñido que suena a agonía.
Se retira de mí tan rápido que grit