PUNTO DE VISTA DE EMBER
“Ya basta.” La voz de Knox es baja, pero la amenaza subyacente es inconfundible.
A Gale no parece importarle. Simplemente levanta los regalos, y su expresión refleja una comprensión herida.
“Me enteré de su ataque de pánico en la cena”, dice, y su voz es tan suave que casi resulta peor que la ira. “Sé lo que la ayuda. Solo quería asegurarme de que estuviera bien”.
“Qué considerado.” Knox no se mueve. “Entrar sin permiso para entregar… ¿qué exactamente?”
“Sus macarons fav