Mi refugio.
¿No me reconoce?
Me quedo inmóvil, mirándolo sin poder apartar la vista. Resulta ser más alto de lo que imaginaba; su piel está bronceada y lleva el cabello más corto. Sigue siendo un hombre atractivo… de esos que cualquiera miraría dos veces.
¿Yo?
No lo sé.
Y menos ahora.
No después de lo que hizo.
No después de todo lo que me hizo sentir.
No entiendo por qué no me reconoce. Sé que en fotografías uno puede verse distinto, pero no lo suficiente como para borrar lo que vivimos. Yo lo tengo aquí,