Mi lugar es contigo.
Transito por el gran y elegante lobby del hotel Le Brun tratando de no mirar hacia ningún lado. Dominic me toma de la mano y camina conmigo lentamente hacia la salida, como si yo no estuviera vestida solo con una bata.
Siento varias miradas clavarse sobre mí. Un par de huéspedes observan con evidente curiosidad mientras algunos botones intentan disimular su incomodidad fingiendo estar ocupados. Incluso una mujer deja de hablar por teléfono para seguirnos con la vista.
Yo, en cambio, quisiera qu