Cap. 79
Como una firme compañera, Violette pasó el resto de sus días a lado de la cama, escuchando sus divagaciones, las historias de cuando era un niño, lo mucho que extrañaba los abrazos de su madre y las manos de su abuela, habló con firmeza sobre la joven Sasha y dicha que sintió cuando cargó a una peli-negra recién nacida por primera vez.
El entierro se llevaría a cabo inmediatamente; Sasha y Violette no deseaban prolongar el suplicio de Antoine por tiempo innecesario, los restos del respetable Du