Cap. 45
—No, no acepto. — Sentencio con determinación. Escuchó como algunos contenían la respiración y otros comenzaban a murmullar a sus espaldas. — Lo lamento, Eugene, no puedo hacerlo. — Entrelazo sus manos con las del castaño, contemplándolo firmemente. — En verdad te amé pero ahora…algo cambio entre nosotros. No estoy segura de querer estar contigo y creo que tu también sientes lo mismo, puedo sentirlo. —
—Violette ¿Qué está pasando?— cuestionó su madre, acercándose a la pareja junto a su padre y