Cap. 44
El estilista no dejaba de rondar alrededor de ella. Se aseguraba de hacer lucir a Violette como una princesa. Llevaba horas invirtiendo paciencia y dedicación al peinado y el maquillaje de la novia. Satisfecho con el maquillaje y el complicado peinado, sonrió ampliamente, girando la silla de la peli-negra para contemplarse en el espejo.
Podría asegurar que deshacer la monumental obra maestra llamado “updo” le llevaría toda la noche, sumándole a esto las extensiones que le otorgaron otro largo a