Caminar.
Salimos juntos del restaurante, él se ofreció a acompañarme.
Yo quería caminar por la playa y después broncearme un rato.
Enfrente del hotel estaba estacionado un automóvil deportivo , color rojo era bastante llamativo, y seguramente caro.
Cuando nos aproximamos del vehículo un hombre nos saludo con la cabeza y le pasó las llaves a Daniel.
–¡ yo quería caminar ¡ ¿ pero si tenes algo que hacer puedes irte?
—¡No, no tengo nada importante para hacer!..¡ Excepto caminar contigo!
Me sujetó de la man