Me estoy enamorando.
Salgo detrás de ella, que me dirige en la mesa donde estaba sentado Daniel, era la misma mesa que utilice la otra vez, estaba cerca de la gran ventana y se podía observar toda la playa.
Él estaba leyendo él periódico, tenía puesto una remera con mangas largar negra pero bien ligera se podría ver los músculos debajo de ella, como si no fuera tan atractivo normalmente, estaba sentado como si fuera de la realeza, sujetando su taza de café.
Me acercó a la mesa, y lo saludo –¡Hola!
Aun sigo avergon