Verdades a medias (3era. Parte)
El mismo día
New York
Kelly
Supongo que hay verdades tan evidentes que ni con el mejor disfraz logramos ocultarlas. Nos delata la mirada, esa que se nos escapa cuando creemos que nadie está mirando. Nos traiciona la tensión en los hombros, el nudo en la garganta, la forma en que apretamos los dientes como si eso bastara para tragarnos el dolor.
Sí, somos criaturas pasionales. Desbordadas. Torpes para fingir. Raras veces logramos mantener la compostura, y cuando lo hacemos, es casi un acto heroi