Nosotros (3era. Parte)
Al día siguiente
Las Vegas, Nevada
Kelly
Dicen que las segundas oportunidades son como los eclipses: raras, intensas… y peligrosamente hermosas si no sabes cómo mirarlas. La mayoría no las da. Porque nos cuesta —aceptémoslo— confiar otra vez, soltar el rencor, cerrar la herida sin miedo a que vuelva a abrirse. Pero cuando una segunda oportunidad aparece, no somos los mismos que la primera vez. No amamos igual. No soñamos igual. No olvidamos igual.
Y si decidimos volver a intentarlo, esta vez es