Gaspar frunció el ceño con desdén: —¿Ayudarnos? ¿No nos has hecho ya suficiente daño?
Claudia: —Tío, tía, sé lo que les preocupa. En estos años, han sacado bastante dinero de Grupo Salinas. Temen que el nuevo CEO descubra esto. Si los otros miembros de la junta directiva lo saben, ¡no les perdonarán!
Ana y Gaspar cambiaron de expresión.
—Tú...
Claudia sonrió ligeramente: —Tío, tía, no se preocupen, no lo diré. Estoy de su lado.
—¿De qué sirve que estés de nuestro lado?— Gaspar se burló.
—Es útil