Benedicto no necesitó que Sergio continuara.
Abrió su tableta y en la gran pantalla apareció inmediatamente una notificación sobre las acusaciones de Ana contra Fabiola.
Al abrirlo, era un video.
En el video, Ana aparecía sin arreglar, luciendo muy demacrada.
En cuanto empezó a hablar, rompió en llanto.
—Siempre se dice que los asuntos familiares no deben divulgarse, pero realmente no tenemos otra opción. Fabiola nos ha bloqueado a todos, y no nos queda más remedio que comunicarnos de esta maner