—Déjala, papá. Confío en que mi hermana sea lo bastante mayor para saber lo que es correcto. Si ella y su marido no podían sus cosas, entonces es que tomamos medidas—. Nate declaró, manteniendo una cara de hermano mayor, pero sólo él puede estar a la altura de los humos de papá.
Mamá suspira y sacude la cabeza. —Nuestro hijo tiene razón. Talia ha sobrevivido todos estos años sola, así que no tengo más remedio que confiar en ella. Además, por mucho que no quiera admitirlo...—. Se vuelve hacia mí