—¡Papá! ¡Luis no hizo nada malo! Por favor, ¡no le trates así! —. Le agarré del brazo mientras empezaba a alejarse de mí. Nos pillamos fuera del hotel y comiendo un bocadillo rápido de perritos calientes en el parque. No sé cómo se ha enterado de que estamos aquí.
—Entonces, ¿cómo debo tratarlo? ¿Tratarlo como a un rey? — Se le encendió la nariz.
—Trátalo como a una persona—. Dije, con profunda seriedad y sin romper el valor de mis ojos.
Pero papá se enfadó más. —¡Lo trataré como a una basura,