Temprano en la mañana, me desperté cuando sentí algunos movimientos suaves dentro de la habitación. Inmediatamente abrí los ojos, me incorporé y vi que Luis ya se estaba poniendo la ropa, con el pelo aún húmedo, lo que indicaba que acababa de ducharse. Estire mis brazos en el aire mientras soltaba un bostezo silencioso luego me frote los ojos para poder voltear a ver el despertador que estaba en la mesita de noche.
¡¿Las 5:25 de la mañana?!
—Oh, buenos días—. Luis se acercó a mi lado y se agach