El sábado por la mañana llevé a Avery conmigo al restaurante. Estaba tomando una medicina cuando Jeng me vio en la cocina del restaurante. Llevaban preocupados por mí desde el día en que me quejé de los dolores de cabeza. Para que no se preocuparan más, les dije que iría a ver a un médico.
—No tienes que ser tan bárbara, Elena. Tú también tienes que cuidarte—. Me dijo Brian, mientras me ayudaba a limpiar las mesas.
Yo me reí entre dientes.
—Iré a ver a un médico después de esto, Brian. No te p