Tanner
—¿Pudiste hablar con Blair? —inquirió Jana y resoplé, bebiéndome de golpe el trago que acababa de servir—. No quiero que piense que entre tú y yo existe algo, lo que menos quiero es causarles problemas.
Reí, rellenando el vaso una vez más.
—Antes ya teníamos problemas, así que no te sientas mal por nuestras constantes discusiones y malas miradas.
—Es que siento que le caigo muy mal. Cada vez que me mira siento frpio por todo el cuerpo. Tiene una mirada muy intimidante.
—Eso es pura p