Una parte de mí quería despedirse de Tanner, pero la otra prefería que todo fuese así, después de todo no me gustaba en absoluto despedirme de alguien a quien amaba tanto. Además de que él sería una distracción y ahora debía estar lo más centrada posible para que nada saliera mal.
Me fui de Irlanda sabiendo que cuando regresara él ya no estaría en casa y, aunque dolía como un demonio porque ya me había vuelto a acostumbrar a su presencia, no pensaba detenerlo. Quizás cuando todo esto acabara p