Iris
Al decir esas palabras me asusté, con lo que pasó ayer ya no sé con qué me va a salir ahora.
—No te asustes, no es nada malo —me dice sonriendo, al mismo tiempo que me abre la puerta del copiloto.
Comienza a manejar y un silencio incómodo se apodera del ambiente; no sé qué querrá decirme, pero ni a él ni a mí nos sale empezar. No me deja más opción que intentarlo…
—Creí que no te gustaba ese lugar —le insinúo casualmente; ni siquiera lo pensé, solté lo primero que se me vino a la mente