Iris
—… El sujeto que está en tu cabeza es un vampiro, ¿verdad? —me pregunta para confirmar lo que ya sabía.
Trago saliva, y con algo de miedo le respondo.
—Sí, ese chico es un vampiro.
—Está bien, no te asustes. —me dice sonriendo; supongo que notó algo en mi reacción— No le haré nada, no cometeré ninguna locura que te aleje de mí.
—Y ahora, ¿qué harás? —le pregunto todavía algo preocupada.
—Nada… ¿Qué puedo hacer? —se levanta de hombros al responderme— Pese a que lo hicieron no están sa