Iris
Mis ojos no se quieren abrir. ¿Qué pasó? Lo último que recuerdo es la sonrisa de satisfacción en el rostro de Roy.
¿Fue un sueño otra vez, o realmente lo hicimos de semejante manera?
—¿Estás bien? —escucho una voz familiar.
Me esfuerzo por despegar mis párpados y allí está Roy, a mi lado con su dulce mirada puesta en mí, mientras sigue acariciando mi cabello y mi rostro. No puedo creer que mi primo tenga un lado tan gentil. ¡Un momento! Entonces, ¿en verdad dormimos juntos?
—Si —respo