Eloy
Mis ojos tardaron poco más de un mes en volver a su color natural, y por todo ese tiempo evité salir de casa bajo esa excusa. No quería que nadie me viera en ese estado y que luego tuviera ideas equivocadas; me mantuve encerrado en ese sótano sin abrir las puertas lo más que pude, e incluso dejé de hacer uso de la electricidad.
De haber sido posible me hubiera gustado hibernar, necesitaba analizar mis pensamientos e ideas; ni siquiera salí a ver a mis padres, lo cual creo que les preocupó