22.
—Hey, abre los ojos, soy yo.
Cuando toco su rostro ella se aleja. Me quedo quieto, aunque quiero ver su cara no puedo hacerlo porque mantiene la cabeza agachada y gracias a eso varios mechones de su melena están sobre su cara. Sigue acostada, pero esta vez de lado, sin darme la espalda.
—Soy Marcus, todo va a estar bien— apenas agarro uno de sus mechones y lo corro hacia un lado logro ver sus ojos cerrados— estas segura, abre los ojos.
—No la toques— dice Zah y frunzo el ceño— algo no esta b