Capítulo 21.
No sabía cuántas horas habían pasado, pero estaba segura de que no había pasado tanto tiempo desde el momento en el que me quedé dormida al momento en el que quise abrazar a mi bebé y no lo pude sentir cerca.
Abrí mis ojos con gran fuerza de voluntad y busqué en los alrededores de mi cama. No vi nada.
Me levanté alarmada y busqué frenéticamente por toda la habitación. ¿Dónde...?
-¿Qué haces con Valerie, pequeña? - Pregunté con un suspiro de alivio al ver a mi bebé en brazos de la cachorra con