Capítulo 17.
Bastian.
¿Qué tan extraño era abir los ojos y mirar fíjamente a un halcón?
Muy jodidamente extraño.
-¿Podemos ir a desayunar ahora? - Preguntó Alfa Frederick enderazando el torso.
Miré la posición del sol.
-¿Cuánto tiempo ha pasado?
-Quizá una hora, cachorro. No más que eso según mi estómago.
Yo suspiré y me levanté.
-Dejé a un par de guardias en la tienda de comestibles. Las criaturas...
-Bersakers.
-¿Perdón?
-Bersakers. Así se llaman. - Dijo él encogiéndose de hombros.
-¿Y cómo m****a lo sabe?