Francine soltó una risa suave, llevando la taza a los labios y saboreando el café mientras le contaba a Adele los detalles del baile.
Habló del ambiente lujoso de la fiesta, del peso de la corona sobre su cabeza cuando fue anunciada como el nuevo rostro de Montblanc, de las miradas envidiosas que cruzó, y también del escándalo que involucró a Chloé.
Adele escuchó todo con su atención de siempre, sin interrumpir, absorbiendo cada palabra como si estuviera viendo una escena de teatro frente a sus