Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido del intercomunicador resonó en el pequeño espacio de la portería.
Eduardo se acomodó la gorra antes de presionar el botón y responder:
—¿Sí?
Del otro lado de la cámara, Natan clavaba la mirada en el portón como si pudiera atravesarlo solo con la fuerza d







