Capítulo 170. Señales
La densa cortina de niebla parecía tragarse el sonido de sus propios pasos, pero no el instinto del enorme animal que lideraba la marcha. Ares avanzaba con las orejas completamente erguidas, sus garras hundiéndose con precisión en el fango negro del sendero. A su lado, Aslan mantenía el pulso firme sobre la culata de su arma, con la mirada fija en el visor térmico que Murad le había proporcionado antes de internarse en la maleza. El bosque ya no era solo un conjunto de árboles; era un territor