Capítulo 168. Huida en la maleza
—Te voy a contar cómo sucedió todo, Aslan. Déjame hablar, por favor —dijo Alistair, frotándose el cuello, con la voz aún pastosa pero recuperando una firmeza que no había tenido en toda la noche.
Aslan soltó una carcajada amarga, mirando el reloj de reojo con una desesperación que le quemaba las venas.
—¡¿De verdad?! ¡¿De verdad tenemos tiempo para esto, Alistair?! —exclamó desesperado, dando un paso hacia él—. ¡Mi hija está con una criminal y tú quieres sentarte a hacer hora del té!
—¡Sí, Asla