Capítulo 104. Fiebre y fuego
La Dra. Vaughn entró con paso firme, revisando la tableta con los resultados que el pediatra de guardia acababa de subir al sistema. El pediatra, un hombre joven que parecía agotado por el turno, le cedió el lugar a la doctora al ver la intensidad con la que Aslan Burke lo observaba.
—Señor Burke, quédese tranquilo. He revisado el informe del pediatra de guardia y los análisis de sangre.
Aslan la miró con urgencia, buscando una respuesta definitiva en sus ojos.
—Es una otitis aguda —confirmó e