Capítulo 115. La Ventana olvidada
El departamento, que antes se sentía como un refugio, ahora le resultaba asfixiante. En la habitación de al lado, Keziah dormía bajo los efectos de los analgésicos para la otitis, ajena a que su existencia se había convertido en el epicentro de un terremoto.
Amara estaba de pie frente al ventanal, observando su reflejo en el cristal. Se veía demacrada, sus ojos eran dos sombras oscuras en su rostro moreno.
—Amara, por favor. Llevas horas sin decir una palabra.
Aslan se acercó por detrás. No la